jueves, 2 de agosto de 2018

La obligaron a casarse a los 10 años; mira lo que su esposo le hizo la noche de bodas.




Desde tiempos antiguos, existía una tradición en donde los niños de entre 12 y 14 años podían casarse, siendo muchas de estas, uniones eran arregladas por sus propios padres con el fin de buscar una mejor posición social. En la actualidad, la edad legal para contraer matrimonio es de 16 años para las mujeres y de 18 años para los hombres , edad en ellas que puede parecer muy temprana; incluso se puede conseguir el permiso para casarse antes, pero bajo condiciones especiales y con permiso de la corte…



En afganistán: Estos matrimonios se dan generalmente por extrema pobreza que hay en algunas familias. Además, como se considera que la mujer es solo un objeto y de segunda clase, por lo son vendidas a los hombres. Una vez ya vendidas, se espera que estas mujeres cuiden y sirvan a sus maridos…



Cómo te imaginas que será el día de tu boda?
Un hermoso vestido blanco que resalte tu figura, un maquillaje lindo, tomarás a tu padre o a tu hermano del brazo para que te lleve al altar y claramente vas a ver a tu madre con esa gran sonrisa, pero con un par de lágrimas cayendo de su rostro, sientes esa sensación de sentimientos en tu pecho que te dice que es el día más feliz de tu vida, pero solo imagínate ¿a los 10 años de edad? descubre esta historia de Nada Al Ahdall…




Ella viene de una familia islámica, claro que las costumbres no son las mismas que el resto del mundo, sin embargo, a pesar de los años y los avances a esta cultura parece que no le importa nada de eso. La situación económica no es muy buena, así que los padres de la pequeña Nada estaban pasando muy mala situación, con 3 hijos varones no tenían mucho de donde ellos elegir, cuando Nada nació se convirtió en la unica esperanza de la familia, todos esperaban a que llegara a sus 10 años….



Su padre llevaba muchos años trabajando en el comercio, llevava muy buena relación con uno de los empresarios más poderosos de la zona, un hombre de 42 años,soltero, con mucho dinero, y deseoso de encontrar una esposa, lo que de una vez se le iluminó el rostro al padre de Nada..





Ella en el hogar era una buena niña, le gustaba ayudar a su madre en los quehaceres, desde pequeña le enseñó todo lo que una ama de casa debe hacer, en su inocencia nunca imaginó que la estaban preparando para casarse, para que sirviera en una casa y en las necesidades de un hombre…


¿Por qué los padres harían algo así..?
A ellos no les importaba si el hombre era una buena persona, si le haría daño, el peligro que correría al tener relaciones con una persona mayor, ¿qué hay con su dulce inocencia? ¿los sueños? apenas estaba despertando de lo que es la vida, empezaba a ver lo que queria ser de grande, quería viajar y llenarse de tantos lugares hermosos, pero sus ilusiones estaban a punto de desaparecer…


Aquella tarde su padre llegó como si hubiese obtenido la lotería, el trato ya estaba hecho ¡unos 2000 dólares! fue la cantidad por la cual entregó la vida de su hijita a un ser tan despreciable, ¨llegó la hora de preparar todo, pues Nada Al ¡se nos va a casa!!¨ gritó el padre con gran euforia…



La niña corrió a su habitación, sabía que no había marcha atrás, era muy lista para darse cuenta de que todo había terminado, acarició cada uno de los objetos de su cuarto, las lágrimas caían sin cesar de sus ojos, su corazón latía fuerte, tenía mucho miedo, miedo de que le hagan daño, de terminar viviendo con un monstruo, pero nada le destrozaba más el alma era darse cuenta que las personas que más amaba la cambiaron por un par de billetes…


El día llegó, sus hermanos lucieron de traje, el padre no dejaba de sonreír y su madre la arreglaba como si estuviera a punto de vivir el mejor día de su vida. Nada Al hizo un intento ¨Mami te lo pido no lo hagas, no dejes por favor que me lleven, yo no iré más a estudiar, voy a trabajar mucho para traer dinero a casa, pero no lo permitas¨ de rodillas, ya vestida de blanco y con todo el maquillaje desecho, la inocente niña no pudo tocar el corazón de su madre. La ceremonia terminó y fue entonces cuando ¨la luna de miel¨ se convirtió en un verdadero infierno…





En la cabeza de la niña solo había una idea ¨no te resistas o sufrirás¨, sin embargo, su repulsión era tan grande que algo le impidió cumplir, cuando dijo ¨no quiero¨ las cosas se salieron de control, el hombre enojado la golpeó una y otra vez, sangre corría por su nariz y la hinchazón en su cara era evidente. Aquel monstruo rompió su vestido de una manera desesperada y como un animal comenzó a tocarla por todas partes…


La niña apenas llegaba a las 70 lbs., su cuerpo era frágil y a pesar de sus ruegos, el hombre se impuso ante ella varias veces, pero no conforme con eso, cuando terminó su atroz acto, llamó a un grupo de sus amigos para que abusaran de su “esposa” como parte de la celebración de ese día. Nada Al ya no podía grita, el dolor que sentía la estaba destrozando, muchas cosas pasaban por su cabeza se aferraba a sus recuerdos, jugando en el parque, corriendo en el jardín o viendo las estrellas mientras se imaginaba que las tocabas, pero no podía, todo se le iba borrando, ese sentimiento de odio y rencor ahora ocupaban su corazón y su mente…


En la mañana mientras se duchaba la caída del agua le hizo daño, no había ni un sólo lugar de su cuerpo que no estuviera lastimado, se prometió que era la ultima y la primera vez que alguien le hacía algo similar, limpió sus lágrimas y se vistió…


Su memoria es buena así que recordó a su tío Abdel Al-Sala, con él acostumbraba pasarse las vacaciones, siempre le decía que debía estudiar y la consentía mucho, desde que lo llamó él le dijo que fuera a un parque muy conocido, Nada Al preguntó sobre el lugar y logró llegar, cuando vio a su tío apenas y podía caminar,  pero estaba feliz, sabía que su infierno ya había terminado….





Ahora es una niña con esperanza, nunca va a olvidar todo el daño que le causaron pero sabe que puede seguir y espera hacer algo por todas esas niñas que no logran escapar de ese martirio. Por todas esas ¨lunas de miel¨ que se convierten en pesadillas de niñas que deberían estar cantando por ahí y viviendo su niñez…




Fuente: Queviral